LA VIRTUD Y EL TRABAJO SIEMPRE VAN DE LA MANO
1 Para establecer y mantener excelentes relaciones con los demás, se requieren las virtudes de la veracidad, lealtad, serenidad, orden, confianza, laboriosidad, la alegría y además el buen humor. A la vez se necesita la habilidad de trabajar con perfección. No se da la virtud sin el trabajo una y viceversa. Esto hace a la gente feliz.
2 La habilidad se refiere al trabajo bien hecho, realizado por amor.
3 Se requiere la virtud para amar la verdad y rechazar la mentira.
4 Es preciso ayudar al grupo para que cada persona sepa trabajar en equipo, con responsabilidad e iniciativa.
5 El grupo descubrirá el modo de trabajo conveniente y lo irá mejorando, conforme se acerca la terminación del proyecto.
6 El grupo necesita de un director para llegar a su objetivo.
7 El director necesita poseer y desarrollar especialmente las virtudes arriba mencionadas y aplicar la habilidad para que los demás mejoren también en sus actitudes de lealtad, sinceridad, laboriosidad, etc. (en el trato mutuo) y mejoren técnicamente su trabajo.
8 Es conveniente ayudar a quienes están trabajando a que sus familias (la de cada uno) permanezcan unidas con el esposo y los hijos, ya que eso influirá positivamente en el ánimo de quienes trabajan. La familia es más importante que el trabajo.
9 Recuerde que las virtudes van unidas a las habilidades. De hecho, si no hay virtud, la habilidad por si misma destruye. Porque las virtudes sirven para hacer el bien. La virtud y la habilidad siempre necesitan ir juntas.