
En la Ciudad de México, donde la desigualdad y el desperdicio de alimentos coexisten de manera alarmante, Una Comida Para Todos se erige como un espacio de cuidado y responsabilidad social. Esta iniciativa, impulsada por Alimento Para Todos en alianza con la Fundación del Dr. Simi, no solo combate el hambre, sino que también transforma residuos en recursos, posicionándose como un ejemplo reconocido de buenas prácticas para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Una Alianza Estratégica con Impacto Social
Ubicado en el corazón de la Central de Abasto —el mercado mayorista más grande de América Latina—, el comedor aprovecha los excedentes de este gigante comercial. Cada día, toneladas de frutas, verduras y otros productos aptos para el consumo son descartados por imperfecciones estéticas o exceso de inventario.
Alimento Para Todos, con una trayectoria de casi 30 años en rescate alimentario ha unido esfuerzos con la Fundación del Dr. Simi para dar vida a este proyecto.
El modelo es claro: rescatar, transformar y nutrir. Diariamente, personal y voluntarios rescatan miles de productos en riesgo de desperdiciarse, los cuales son higienizados, clasificados y convertidos en platillos nutritivos. Desde su inauguración, se han servido miles de comidas, beneficiando a poblaciones vulnerables como adultos mayores o personas que experimentan precariedad.
Contribución a los ODS
Este año, el proyecto fue distinguido por el Consejo de la Comunicación y el Instituto para el Fomento a la Calidad como una “Buena Práctica para el Desarrollo Sostenible”. Podemos destacar el aporte de este proyecto a tres ODS clave:
- ODS 2 (Hambre Cero): Provee alimentación digna a la comunidad.
- ODS 12 (Producción y Consumo Responsables): Rescata más de 17,000 toneladas anuales de alimentos, reduciendo el desperdicio dentro y fuera de la Central de Abasto.
- ODS 17 (Alianzas para los Objetivos): Fomenta la colaboración entre sector privado, sociedad civil y voluntarios.
Creemos que este reconocimiento valida que la lucha contra el hambre requiere innovación y cooperación y que, cada plato servido es un paso hacia la justicia social y ambiental. El comedor opera gracias a la labor del personal de Alimento Para Todos, así como de voluntarios que se han sumado a lo largo del tiempo.
Durante más de un año, la iniciativa ha demostrado que, cuando se unen esfuerzos y se fomenta la colaboración entre el sector privado, organizaciones de la sociedad civil y los ciudadanos, es posible transformar realidades.
Una Comida Para Todos es mucho más que un comedor comunitario; es un modelo integral de apoyo social que promueve la sostenibilidad, combate la pobreza alimentaria y refuerza el tejido social.
Su reconocimiento por parte del Consejo de la Comunicación y el Instituto para el Fomento a la Calidad es solo el inicio de un camino hacia un futuro más justo y equitativo para todos los mexicanos.
En un mundo donde el 30% de los alimentos se desperdicia, iniciativas como esta demuestran que otro camino es posible. Para Alimento Para Todos y para la Fundación del Dr. Simi la sostenibilidad no es un ideal, sino una acción colectiva. Aquí, cada bocado salvado es un triunfo contra la indiferencia.