
Más que predicar en templos semivacíos o centros de convenciones, tendremos que vivir con más fidelidad lo que creemos para atraer a otros a esta senda del valorar a la persona humana desde el momento de la concepción y hasta su muerte natural.
Más que predicar en templos semivacíos o centros de convenciones, tendremos que vivir con más fidelidad lo que creemos para atraer a otros a esta senda del valorar a la persona humana desde el momento de la concepción y hasta su muerte natural.
Con motivo del centenario de su natalicio, su familia del Opus Dei le organizó una sorpresa, la visita de varios de sus alumnos; la Dra. Rodríguez hizo escuela en el ámbito de la medicina, y, al festejo de sus cien años, estuvo presente. Ahora, con un actuar silencioso que permitió a sus alumnos más fieles ser más sinceros en sus palabras de agradecimiento por su entrega diaria como amiga, maestra, compañera de trabajo.
Leer sobre un tema conocido nos permite un poco de mayor comprensión del hombre y del mundo en que vivimos. Fazio se apoya y comparte el pensamiento de otros historiadores y teólogos como San Juan Pablo II y Benedicto XVI.
No hay recetas iguales para todos, pero, algo hay en común que nos puede servir a todos ¡La transformación interior! Es, en definitiva, el alfa y la omega de las enseñanzas de Jesús. Metanoete, esa palabra griega del Evangelio, no es solo “Haced penitencia” sino “Transformaos”.
El olvido propio es una actitud generadora de alegría y esta alegría generadora de sentimientos y pensamientos positivos.