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Fundación Conde de Valenciana: Vista para todos y por todos 2>

¿Requiere de alguna consulta oftalmológica, cirugía, procedimiento o estudios de laboratorio relacionados? El Instituto de Oftalmología Fundación Conde de Valenciana IAP es una institución que desde 1976 se ha encargado de brindar servicios médicos oftalmológicos de manera personalizada, especialmente a personas de bajos recursos.

A lo largo de estos años de trabajo han mantenido su perfil profesional bajo los valores de integridad, honradez, respeto, confianza y calidad, procurando que sus pacientes reciban los beneficios de la tecnología y el conocimiento de su personal altamente capacitado. Al buscar ser una de las instituciones líder en asistencia, docencia, investigación y rehabilitación relacionadas con enfermedades oftalmológicas del país y Latinoamérica.

Pero eso no es todo, ya que la fundación también funge como sede de los cursos de pregrado de distintas Universidades, siendo una de ellas la Universidad Nacional Autónoma de México.

Dentro de sus servicios especiales entran: consultas de urgencia y procedimientos relacionados con temas de corneas, estrabismo, glaucoma, neuroftalmología, oculoplastica, retina, segmento anterior, uvea, ecografías, electrocardiografías, lentes de contacto, prótesis ocular, topografía córneal y muchos estudios más, incluso complementan su formación con servicios de anestesia, genética, medicina interna, otorrinolaringología, inmunología y pediatría.

Además, cuentan con un banco de ojos propios, en donde la función principal consiste en la obtención, evaluación y distribución de tejidos oculares donados, con la finalidad de utilizarlos en cirugías, investigación y educación.

Gracias a todos estos años de trabajo y compromiso se han galardonado con premios como el de primer lugar en trasplante de córnea 2021 a nivel nacional, CON+VIDA FEST de Ciudad Universitaria 2019, Jornada de la Comunidad saludable y muchos más.

Incluso hay varias sedes dentro de la república mexicana y en caso de que requiera de sus servicios o más información al respecto, dejamos el link a su página web

Recuerda que ayudar no cuesta nada y todos merecemos disfrutar de una buena salud, Instituto de Oftalmología Fundación Conde de Valenciana lo hace posible.

Enlace: https://www.institutodeoftalmologia.org/

Creciendo desde la Esperanza: Un proyecto exitoso que no se detiene 2>

El pasado 6 de febrero, Un Kilo de Ayuda y Fundación Banorte presentaron resultados del proyecto “Creciendo desde la Esperanza”. Esta iniciativa está pensada para contribuir en objetivos de desarrollo sostenibles de la ONU, especialmente para poner un fin a la pobreza, lograr hambre cero, además de salud y bienestar.

Como tal, el proyecto inició en 2021 y ha impactado positivamente a más de 3800 infantes, igualmente que a casi 4 mil cuidadoras o madres y 200 mujeres embarazadas.

Fundación Un Kilo de Ayuda lleva más de 38 años buscando garantizar que todos los niños –sin excepción- tengan igualdad de oportunidades para crecer dignamente en aspectos como lo físico, cognitivo y socioeconómico; pues esto augura un futuro brillante, esta vez lograron un buen resultado junto a Fundación Banorte.

Ambas fundaciones organizaron un evento junto a representantes de diferentes comunidades beneficiadas, estos representantes contaron vivencias y realizaron demostraciones de las actividades que realizan de manera periódica junto a Un Kilo de Ayuda, sin contar que obsequiaron “Árbol de la Vida”, artesanía tradicional que funciona como símbolo perfecto que demuestra la sinergia que esta alianza ha logrado con los beneficiados de estas comunidades.

Aparentemente el proyecto no ha hecho nada más que fortalecerse, pues Priscilla de Anda, Directora General de Un Kilo de Ayuda, afirmó que Fundación Banorte es un aliado de gran importancia y que en este 2025 la meta es impactar positivamente a 4,300 infancias en cinco estados de la República (Nuevo León, Chiapas, Estado de México, Yucatán y, sumando en esta ocasión, Oaxaca).

Por el momento esas casi 4,500 infancias son las presupuestadas, sin más se les augura éxito y que esa cifra se vea superada ampliamente.

De la prevención a la reinserción: La estrategia integral de Juventud, Luz y Esperanza IAP 2>

En el corazón del compromiso social, Juventud, Luz y Esperanza IAP (JLE) se posiciona como una institución dedicada a brindar apoyo a personas en situación vulnerable, con un enfoque integral en la prevención y tratamiento de las farmacodependencias. Su misión, es acompañar a individuos y familias que enfrentan estas problemáticas, proporcionándoles un espacio profesional para reducir el daño y facilitar su rehabilitación, con el objetivo de disminuir el sufrimiento personal, familiar y social.

JLE tiene como principal objetivo beneficiar a personas de escasos recursos que padecen problemas de adicción o conductas de riesgo, así como a sus familias. Para ello, desarrolla programas de orientación social centrados en la salud, el desarrollo y la promoción humana, impartiendo talleres preventivos que buscan generar conciencia y fortalecer herramientas para enfrentar los desafíos asociados a las adicciones.

Además, la institución ofrece apoyo psicológico y médico mediante consultas y terapias individuales y grupales, garantizando un acompañamiento integral para quienes buscan superar la dependencia a sustancias psicoactivas.

Uno de los pilares de JLE es su programa de Tratamiento, basado en el modelo Eco2, el cual opera bajo el esquema de Comunidad Terapéutica. Este enfoque permite que los usuarios reproduzcan, dentro de la convivencia con sus compañeros, las mismas dinámicas de comportamiento que presentan en su entorno sociofamiliar. De esta manera, se trabaja directamente sobre sus patrones de conducta con el fin de propiciar cambios significativos y sostenibles.

El tratamiento no solo se enfoca en la abstinencia, sino también en la reinserción social del usuario. Se busca que los participantes adquieran normas y hábitos positivos, mejoren sus relaciones interpersonales, desarrollen estrategias alternativas para resolver problemas y afronten crisis de manera saludable, promoviendo así un nuevo estilo de vida basado en la autonomía y el bienestar emocional.

Además de su labor terapéutica, JLE también trabaja activamente en la prevención del consumo de drogas y la atención de poblaciones en situación de riesgo psicosocial. Niños y niñas de entre 6 y 13 años, adolescentes de secundaria y preparatoria, padres de familia y profesores son parte de los beneficiarios de sus programas preventivos. Estos esfuerzos buscan dotar a las comunidades de herramientas y conocimientos que permitan reducir la incidencia de adicciones desde edades tempranas.

La efectividad del tratamiento de JLE es notable: su índice de éxito alcanza el 40%, lo que se considera un resultado positivo dentro de los estándares mundiales de rehabilitación de adicciones, donde las tasas de recaída suelen ser elevadas. En 2023, la institución logró atender, de manera directa e indirecta, a un total de 10,764 personas, reafirmando su papel fundamental en la transformación de vidas y la construcción de un futuro libre de adicciones.

Juventud, Luz y Esperanza IAP se ha consolidado como un referente en la lucha contra las adicciones en poblaciones vulnerables. Su enfoque integral, que combina prevención, tratamiento y reinserción social, representa un modelo efectivo para abordar una problemática compleja y multidimensional. Con cada vida que transforma, la institución reafirma su compromiso con la sociedad, ofreciendo una verdadera oportunidad de cambio y una luz de esperanza para quienes buscan un camino de recuperación.

Para más información sobre sus programas, donativos, voluntariados y teléfonos de contacto, visita su sitio web oficial: https://www.jleadicciones.org/

Dando una mano amiga a las personas de la tercera edad 2>

Fue en la CDMX el 19 de febrero de 1982 cuando De Mano Amiga a Mano Anciana IAP tomó la iniciativa para construir “El refugio”, nombre de la residencia que es el asilo para que unos meses después, en octubre, junto al presidente López Portillo se inaugurase formalmente.

De Mano Amiga a Mano Anciana IAP ofrece los servicios de una casa-hogar (o un asilo) para personas necesitadas mayores de 60 años, con especial interés en atender a adultos mayores que sufren alguna discapacidad motriz o mental.

Desde su inauguración en los 80’, este lugar ha sido histórico; fue el primer asilo creado pensado en atender personas mayores sanas y con discapacidad mental y/o física, en el 2011 se modernizó y cinco años después obtuvieron la acreditación en Institucionalidad y Transparencia otorgada por CEMEFI.

A diferencia de lo que se podría pensar, esta casa-hogar no sólo ofrece una cama para que los adultos mayores duermen, su misma página web remarca que son conscientes que cada beneficiado (a) tiene necesidades diferentes y deben adaptarse a lo que necesiten para una vida digna.

Con relación en el último punto, además de instalaciones de calidad que incluyen aspectos como habitaciones espaciosas y cómodas, espacios seguros, áreas comunes, atención médica y transporte; su personal está ampliamente capacitado para atender servicios de enfermería las 24 horas del día los 7 días de la semana, además que cuentan con fisioterapia disponible seis veces a la semana.

La misma IAP anima a las personas mayores de 60 años que quisieran ingresar en que se comuniquen, en su web están los demás requisitos expuestos.

Vivir dignamente es un derecho, sin importar la edad o la condición. Es por esto que De Mano Amiga a Mano Anciana IAP recuerda que no son un asilo, sino un hogar especial.

Vivir la alegría, resolviendo: las dificultades del camino 2>

Desechemos las ideas que nos parecen imposibles. Llegará el momento en que –cuando se nos presenten- lucharemos contra ellas, para convertirlas en viables. Tampoco fabriquemos montañas inaccesibles en nuestra imaginación cuando queramos conseguir algo valioso. Esas montañas -casi siempre- son granitos de arena, que superaremos con constancia, con más o menos dificultad, si nuestra visión de la vida es objetiva, positiva y alegre.

No nos compliquemos pensando en miserias futuras, cuando lo que pretendemos son cosas buenas.

La experiencia demuestra que muchos males o problemas sin solución: nunca ocurrieron: y toda la energía y tiempo empleada para prepararnos para tal confrontación, resultaron inútiles. La desesperanza –entre otras cosas- se puede exteriorizar en una desgana por el trabajo o en mal humor, que hemos de quitarnos para trabajar alegremente.

Consideremos el sentido positivo de que nada de lo que hacemos se pierde.  No nos compliquemos la vida pensando en miserias pasadas negativas, considerando que la experiencia futura así será: Jamás aceptar la retórica de los “ojalás”.

Quien se preocupa demasiado por el pasado cae en la mentalidad enfermiza de examinar la cadena de los pasados fracasos como algo indeseable, siendo que de ella adquirimos experiencia para hacer las cosas bien en el presente, el cual debe ser alegre. El futuro hay que construirlo trabajando con prudencia.

Hemos de atenernos a la realidad más material e inmediata, teniendo siempre presente la panorámica del futuro a largo plazo. Por ello, Lo verdaderamente importante es el cumplimiento de nuestro deber de cada instante.

Este presente es el que tenemos que dominar. Pensando, y hacerlo realidad, con nuestra voluntad y lucha, en un ambiente de alegría genuina y auténtica.

Es preciso luchar y olvidarse de sí mismo para conseguir vivir la alegría y para alcanzarla:, vivir primero la esperanza: no seamos aguafiestas, intentemos ser positivos.

Todos buscamos a Dios, no podemos cansarnos en la búsqueda.  La vida no es un camino insoportable, que conduce solo a la muerte sin sentido. La muerte es solo un cambio de casa. No es raro que se caiga en la tristeza, cuando se pierde la alegría de vivir.

La única forma de ser positivo y alegre es rectificando nuestra intención, en todos nuestros actos. El camino: buscar siempre a Dios en las tareas cotidianas.